Cuando llega el momento de cesar un negocio y tomamos la decisión de llevar a cabo la liquidación de una sociedad y no dejarla inactiva, se nos plantean dudas.

De la misma manera que cuando creamos un empresa, la disolución y liquidación de una sociedad deben seguir unos pasos y cumplir unos tramites. Vamos a repasar estos pasos para evitarnos problemas en esta compleja operación.

Disolución de una sociedad

En los Estatutos de la Sociedad y en la Ley de Sociedades de Capital se reflejan las diferentes causas de disolución:

  • Acuerdo en la Junta General de Socios
  • Causa de pleno derecho. Bien por un término de duración fijado en los estatutos o por haber pasado un año desde la reducción de capital por debajo del mínimo que contempla la ley.
  • Causa legal o estatutaria. Entre estas causas está la imposibilidad de realizar el fin social, pérdidas que lleguen a reducir el patrimonio a menos del 50% del capital social y cese de la actividad del objeto social.

La disolución se establecerá con una escritura pública ante notario. Posteriormente debe inscribirse en el Registro Mercantil.

Liquidación de una sociedad

Después de acordar la disolución, se comienza con la liquidación. En ella se mantiene la persona jurídica pero cesa la actividad de la empresa.

El administrador de la sociedad debe cesarse y nombrar en el mismo acto a los liquidadores, que asumirán todas las responsabilidades de los administradores. Estos liquidadores se encargarán del proceso de cierre de la sociedad. Entre sus obligaciones se encuentra la de mantener la integridad del patrimonio, siempre que no se realice su reparto. También tienen que hacer un balance y un inventario final. En caso de haber deudas, deben asegurarse de pagarlas y llevar la contabilidad hasta la disolución. Esto incluye custodiar los libros contables.

Toda sociedad que se encuentre en este proceso debe añadir a su razón social las palabras «en liquidación».

Operaciones de liquidación

Los liquidadores son los encargados de realizar estas operaciones pendientes, a partir de un balance e inventario de la empresa:

  • Cobrar los créditos de la sociedad.
  • Pagar las deudas adquiridas.
  • Venta de los bienes de la empresa

Junta general de socios para la liquidación de una sociedad

En esta junta general se debe aprobar un balance final. También se informa sobre la liquidación de la sociedad y las operaciones realizadas.

Hecho esto, se debe proponer la división del patrimonio social entre los socios. Esta división será proporcional a la participación de cada uno.

Inscripción en el Registro Mercantil

Después de realizar la disolución y liquidación de una sociedad se debe hacer una escritura pública ante notario de todo lo acordado.

Acto seguido se inscribirá en el Registro Mercantil y se cancelarán los asientos de registro de la sociedad en el mismo.

Tributación de la liquidación de una sociedad

La tributación de este proceso se grava a través del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados. Este impuesto será pagado a los socios. Supondrá un 1% de su cuota de liquidación.

Antes de llegar a disolver la empresa, se pueden estudiar otras situaciones y estrategias para obtener soluciones. No dudes en acudir  a profesionales que puedan ayudarte.

 

 

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